En Colombia, el sancocho de pollo va mucho más allá de ser un plato típico: forma parte de lo que somos. Vive en imágenes que todos reconocemos, como el humo que se eleva junto al río en un paseo de olla, en el sonido burbujeante que emite mientras se está preparando un domingo en casa y en las celebraciones donde lo más importante no es la ocasión, sino las personas que se sientan alrededor de la mesa. Más que una receta, es un ritual compartido, una excusa para reunirnos sin prisa y un símbolo de esa forma tan nuestra de convertir cualquier día en un momento especial.
Pero su valor no se queda solo en lo emocional. Detrás de cada cucharada hay una historia que comenzó hace siglos, cuando distintas culturas se encontraron en este territorio y mezclaron ingredientes, técnicas y saberes que siguen vivos en nuestra cocina.
Hoy puedes seguir honrando esa tradición en tu propia casa. Prepara tu sancocho de pollo con ingredientes de calidad y descubre paso a paso cómo llevar a tu mesa uno de los platos más representativos de Colombia con ayuda de nuestro Aceite Premier Girasol.
Receta para sancocho de pollo: ingredientes básicos y preparación
Antes de entrar en la lista de ingredientes y en el paso a paso, vale la pena entender por qué este plato representa tanto para nuestra cocina.
El sancocho de pollo colombiano es el resultado de una mezcla cultural, ya que de los pueblos indígenas heredamos el uso del maíz, la yuca y el plátano, ingredientes cotidianos en nuestra alimentación desde antes de la llegada de los europeos.
De la tradición española llegó la costumbre de preparar caldos sustanciosos con carnes y técnicas de cocción lenta. Y de la influencia africana se fortaleció el uso de tubérculos y la sazón profunda que hoy caracteriza muchos platos del Caribe y el Pacífico colombiano.
Ingredientes
Conoce a continuación los ingredientes que hacen posible esta mezcla cultural que se volvió tradición colombiana. Para 6 a 8 porciones aproximadamente.
- 2 cucharadas de Aceite Premier Girasol
- 1 pollo entero, cortado en presas
- 2 mazorcas partidas en trozos
- 3 papas sabaneras
- 5 papas criollas
- 1 yuca mediana
- 1 plátano verde
- 4 tomates rojos maduros
- 2 tallos de cebolla larga
- 4 dientes de ajo
- 1 rama fresca de cilantro
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta

Cómo se hace un sancocho de pollo casero que te haga quedar como chef
- En una olla con abundante agua, agrega las presas de pollo previamente salpimentadas, y cocina a fuego bajo durante 1 hora. Retira el pollo y reserva. En el caldo de pollo, agrega las papas, la yuca y el plátano pelados y cortados en trozos, las mazorcas cortadas por la mitad y una rama de cilantro. Cocina a fuego medio durante 40 minutos hasta que todos los tubérculos y el maíz estén cocinados.
- Aparte, en una sartén con 2 cucharadas de Aceite Premier Girasol, agrega el tomate pelado y cortado en cubos pequeños, la cebolla larga y el ajo cortado finamente. Cocina a fuego bajo hasta obtener una preparación espesa y poder salpimentar.
- Agrega el guiso a la sopa, cocina a fuego bajo durante 25 minutos más y agrega de nuevo las piezas de pollo. Rectifica el sabor de la sopa con sal.
- Finalmente, sirve el sancocho de pollo colombiano, espolvorea con un poco de cilantro finamente picado y acompaña el plato con un poco de arroz blanco.
Así de sencillo es preparar un sancocho de pollo colombiano; sin embargo, esta no es la única forma de sancocho que tenemos en el país, pues cada región adopta su propia receta de acuerdo a sus ingredientes locales y a sus costumbres. Así nacieron distintas versiones que, aunque comparten la misma esencia, tienen personalidad propia.
Sancocho valluno: En el Valle del Cauca es tradicional el sancocho de gallina, preparado en leña y servido en reuniones familiares o paseos a ríos. Se caracteriza por llevar yuca, papa, plátano y mazorca, con un caldo claro pero lleno de sabor.
Sancocho costeño: En la Costa Caribe se suele incluir más plátano y, en algunas versiones, ñame. Puede prepararse con pollo o con pescado, y su sabor es más intenso y ligeramente más espeso.
Sancocho trifásico: Muy popular en celebraciones grandes, combina tres carnes (res, cerdo y pollo). Es más contundente y suele prepararse cuando la ocasión lo amerita: fiestas, reuniones numerosas o fechas especiales.
Cada versión refleja el territorio donde nació, pero todas comparten algo en común: la idea de cocinar para muchos y compartir.
Tips para servir el sancocho y acompañarlo como en Colombia

Históricamente, el sancocho ha sido el gran protagonista del paseo de olla, una tradición profundamente arraigada en distintas regiones de Colombia. Más que una simple salida a la naturaleza, el paseo de olla es un ritual colectivo: familias enteras, vecinos y amigos se organizan para cocinar juntos en leña, en una olla grande pensada para compartir. El fuego lento bajo el caldero, el humo que perfuma el aire, el sonido constante del caldo hirviendo al aire libre y las conversaciones que fluyen mientras se pelan yuca, plátano o papa, forman parte de una escena que se repite desde hace generaciones.
Este tipo de preparación al aire libre tiene raíces campesinas y ribereñas, especialmente en zonas cercanas a ríos y montañas, donde la naturaleza se convierte en el escenario principal. Comer sancocho bajo la sombra de los árboles, con los pies aún húmedos después de un baño en el río, transforma la comida en un momento de celebración y descanso compartido. No es casualidad que la olla sea grande: simboliza abundancia, hospitalidad y comunidad.
En áreas rurales, el sancocho se sirve tradicionalmente en platos hondos, y en algunas regiones incluso en totumas (recipientes naturales hechos del fruto del totumo), una práctica que mantiene viva una forma ancestral de compartir los alimentos. Estos detalles no son menores: hablan de una cocina ligada al territorio, a los recursos disponibles y a una manera sencilla pero significativa de reunirse alrededor de la comida.
Por eso, cuando se habla de servir el sancocho de pollo como en Colombia, no se trata únicamente de lo que hay en el plato, sino de honrar esa tradición de abundancia, paciencia y compañía. Y si quieres seguir la costumbre más clásica, el acompañamiento infaltable es arroz blanco, aguacate y ají casero: una combinación sencilla que complementa el caldo, aporta frescura y añade un toque picante que despierta el paladar, tal como se ha hecho generación tras generación.
Ahora que conoces el origen, los ingredientes y cómo preparar un sancocho de pollo colombiano, es hora de llevarlo a tu mesa y darle un sabor diferente a los momentos que compartes con los tuyos. Cuenta siempre con Aceites y Esparcibles Premier y convierte tus momentos en experiencias inolvidables.
Recuerda que el contenido de este blog es informativo.
