Si hay algo muy tradicional en Colombia es el sancocho de pollo, un plato que reúne generaciones alrededor de la mesa y convierte cualquier día en una ocasión especial. Es el protagonista de paseos, domingos en familia y momentos en los que el tiempo se detiene para compartir.
Preparaciones como esta nos hacen sentir la colombianidad en todo su esplendor, recordándonos que nuestra cocina es sinónimo de encuentro, historia y orgullo. Cada ingrediente aporta un pedacito de lo que somos, y cada paso en su preparación refleja el amor con el que compartimos lo nuestro.
Sumérgete en este blog junto a Aceites y Esparcibles Premier y conoce cómo se prepara el sancocho de pollo.
Ingredientes del sancocho de pollo colombiano: lo que necesitas
Para cocinar una buena receta de sancocho de pollo no solo se necesitan ingredientes frescos, también se requieren ingredientes de la mejor calidad, capaces de transformar lo simple en extraordinario.
Conoce el listado que hace posible esta tradición colombiana. Ideal para aproximadamente 6 a 8 porciones:
- 2 cucharadas de Aceite Premier Girasol
- 1 pollo entero, cortado en presas
- 2 mazorcas partidas en trozos
- 3 papas sabaneras
- 5 papas criollas
- 1 yuca mediana
- 1 plátano verde
- 4 tomates rojos maduros
- 2 tallos de cebolla larga
- 4 dientes de ajo
- 1 rama fresca de cilantro
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de pimienta
- 1 hoja de laurel (opcional)

Cómo preparar un sancocho de pollo paso a paso y sin complicaciones
1. En una olla grande y profunda, agrega abundante agua e incorpora las piezas de pollo previamente salpimentadas. Preferiblemente muslos y contramuslos con hueso, ya que aportan más sabor al caldo. Si deseas, añade un trocito de cebolla, ajo machacado o 1 hoja de laurel para potenciar la base.
Lleva la olla a fuego medio y, cuando empiece a hervir, reduce inmediatamente a fuego bajo. Retira con una cuchara la espuma que se forma en la superficie para obtener un caldo más limpio y claro. Cocina durante aproximadamente 1 hora con la olla semitapada.
Cuando el pollo esté bien cocido, pero aún jugoso, retíralo con cuidado y resérvalo tapado para que no se seque.
2. En el mismo caldo caliente, agrega las 3 papas sabaneras y 5 criollas, peladas y cortadas en trozos grandes (para que no se deshagan), la yuca sin fibra central y en porciones medianas, y el plátano verde en trozos gruesos.
Incorpora también las 2 mazorcas partidas a la mitad o en tercios, según su tamaño.
Cocina a fuego medio durante aproximadamente 40 minutos. Es importante respetar los tiempos: la yuca debe quedar suave pero firme, el plátano debe espesar ligeramente el caldo al liberar su almidón y la papa debe mantenerse entera. Evita revolver en exceso para que los tubérculos no se rompan.
Si notas que el caldo se reduce demasiado, puedes añadir un poco más de agua caliente para mantener la consistencia tradicional del sancocho.
3. Aparte, en una sartén amplia, calienta las 2 cucharadas de Aceite Premier Girasol a fuego medio-bajo. Cuando esté caliente (pero no humeante), agrega los 4 tomates pelados sin semillas y cortados en cubos pequeños. Incorpora los 2 tallos de cebolla larga finamente picada y los 4 ajos triturados o picados muy pequeños. Sofríe lentamente, removiendo con frecuencia.
El secreto está en la paciencia: Ten en cuenta que el tomate debe deshacerse poco a poco hasta formar una salsa espesa. Este proceso puede tardar entre 10 y 15 minutos. Salpimienta al gusto y cocina hasta que el guiso esté concentrado y ligeramente caramelizado; este paso intensifica el sabor del sancocho.
4. Agrega el guiso al caldo con los tubérculos ya cocidos y mezcla con suavidad para integrar los sabores sin romper los ingredientes. Cocina a fuego bajo durante 25 minutos más para que el sofrito se funda con el caldo y lo perfume completamente.
Pasado este tiempo, reincorpora las piezas de pollo para que se impregnen del sabor del guiso y se calienten nuevamente sin cocerse de más. Cocina unos 10 minutos adicionales si es necesario.
Prueba el caldo y rectifica la sal. Este es el momento clave para ajustar: recuerda que los tubérculos absorben parte de la sazón, así que prueba siempre antes de servir.
5. Apaga el fuego y deja reposar el sancocho unos minutos antes de servir; este breve descanso permite que los sabores se asienten. Agrega un poco de cilantro fresco finamente picado para darle un toque aromático final. Sirve en platos hondos, asegurándote de incluir caldo, una pieza de pollo, papa, yuca, plátano y mazorca en cada porción.

Consejos y acompañamientos para disfrutar tu sancocho como en casa
- Incluir muslos, piernas o incluso el pollo entero con hueso hace una gran diferencia. El hueso libera colágeno y sabor durante la cocción lenta, lo que le da al caldo más sazón, una textura ligeramente más espesa y un sabor mucho más auténtico. Además, estas piezas suelen ser más jugosas y resisten mejor el tiempo de cocción sin secarse, logrando una carne suave que casi se desprende sola.
- El cilantro es uno de los aromas más característicos del sancocho, pero es delicado. Si se cocina demasiado tiempo, pierde intensidad y frescura. Por eso, lo ideal es añadirlo en los últimos minutos o incluso justo al apagar el fuego.
- Aunque provoque servir tu sancocho de pollo apenas apagues el fuego, darle unos minutos de reposo marca la diferencia. Este pequeño descanso permite que los sabores terminen de integrarse y que el caldo se asiente. El resultado es un sancocho donde ningún ingrediente sobresale demasiado y todo se siente más armonioso en cada cucharada.
- Como lo mencionamos antes, el secreto de un buen sancocho está en la paciencia. Un fuego suave permite que el pollo se cocine lentamente, conservando su jugosidad y evitando que se vuelva fibroso. De esta manera, el caldo se concentra sin evaporarse en exceso y los tubérculos se cocinan de manera uniforme, manteniendo su forma y textura.
- Tradicionalmente, el sancocho se sirve con arroz blanco, aguacate y ají casero. El arroz ayuda a absorber el caldo, el aguacate aporta cremosidad y frescura, y el ají añade un toque picante que despierta el paladar.
Sin embargo, también puedes enriquecer la mesa con arepa blanca para remojar en el caldo, patacones crujientes que contrastan con la sopa, una ensalada sencilla de lechuga, tomate y cebolla para más “verde”, tajadas de plátano maduro para un contraste dulce, o una limonada casera bien fría que refresque después de un plato tan irresistible.

Al seguir los pasos que te indicamos para saber cómo se hace un sancocho de pollo, comprobarás que más que recrear un manjar colombiano en tu cocina, estarás manteniendo viva una tradición culinaria que ha pasado de generación en generación.
Como puedes verlo, el sancocho de pollo no es solo un plato: es memoria, es familia, es domingo compartido y conversación larga alrededor de la mesa. Cada detalle cuenta, desde elegir ingredientes frescos hasta usar Aceite Girasol Premier para la preparación del sofrito y lograr ese fondo casero que tanto nos gusta. ¡Ahora, atrévete tú también a mantener viva esta tradición que se sirve caliente y se guarda en el corazón!
Recuerda que el contenido de este blog es informativo.
